Alfonso CAMPOS-RUBIO
HERMOSILLO.- Por motivos desconocidos, el señor Francisco Armando Coronado Huerta, de 40 años, tomó la fatal determinación de escapar por la “puerta falsa”, para lo cual se colgó del cuello con una extensión eléctrica, dejándose caer al vacío para de esa forma perder la existencia, se indicó.
Lo anterior, refirió el informante, se suscitó en el interior del cuarto de baño, en la residencia ubicada por las calles José María Mendoza número 1020, entre Siete y Nueve, colonia Sahuaro-Indeco, en cuyo cancel colocó la punta de la extensión y la otra parte a su cuello, con los resultados descritos.
Posteriormente, como a las 13:20 horas del pasado viernes, al llegar la señora Jeovana Dojaquez Preciado (36), acompañada de su hijo, descubrieron el cuerpo colgado, por lo que solicitaron el apoyo de la Cruz Roja, cuyos socorristas diagnosticaron que ya no había nada que hacer, era demasiado tarde para prestarle auxilio, debido a que no se le apreciaban signos vitales, trasladándosele después al anfiteatro del Semefo local para la necropsia de ley, añadió el portavoz.
HERMOSILLO.- Por motivos desconocidos, el señor Francisco Armando Coronado Huerta, de 40 años, tomó la fatal determinación de escapar por la “puerta falsa”, para lo cual se colgó del cuello con una extensión eléctrica, dejándose caer al vacío para de esa forma perder la existencia, se indicó.
Lo anterior, refirió el informante, se suscitó en el interior del cuarto de baño, en la residencia ubicada por las calles José María Mendoza número 1020, entre Siete y Nueve, colonia Sahuaro-Indeco, en cuyo cancel colocó la punta de la extensión y la otra parte a su cuello, con los resultados descritos.
Posteriormente, como a las 13:20 horas del pasado viernes, al llegar la señora Jeovana Dojaquez Preciado (36), acompañada de su hijo, descubrieron el cuerpo colgado, por lo que solicitaron el apoyo de la Cruz Roja, cuyos socorristas diagnosticaron que ya no había nada que hacer, era demasiado tarde para prestarle auxilio, debido a que no se le apreciaban signos vitales, trasladándosele después al anfiteatro del Semefo local para la necropsia de ley, añadió el portavoz.